18.6.13

Resignación

Para entonces el cuerpo dejó de responder ante los estímulos subyacentes del transcurso de los días.
El vacío tomó el lugar de cualquier propósito anterior a este momento y posterior a la renuncia.
Dicen que me encuentro bien, que he regresado. Yo asiento, pero estos actos jamás fueron voluntad.
En la búsqueda de resolución, hice uso de historias inconclusas. Reí hasta el cansancio.
La verdad es simple, estoy agotada. 
Con qué ligereza anuncio que te odia el cuerpo y agradece tu falta. 
Con qué seguridad anuncio el regreso de un personaje que engendré y en otras condiciones me sostuvo. Ahora no tuve elección. 
Las palabras coinciden con el crujir de los huesos, pero el cuerpo es más que el sistema óseo que me traslada a él o a cualquier otro, es el alma que exige descansar, aquel que grita tu regreso y yo ahogo en otros brazos.

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